Los alfabetos existen
la lluvia de los alfabetos
la lluvia que se cuela
la gracia, la luz
interespacios y formas
de las estrellas, de las piedras


el curso de los ríos
y las emociones del espíritu


las huellas de los animales
sus calles y caminos


la construcción de nidos
consuelo de los hombres


luz diurna en el aire
los signos del cernícalo


comunión del sol y del ojo
en el color


la manzanilla silvestre
en el umbral de las casas


el montón de nieve, el viento
la esquina de la casa, el gorrión


escribo como el viento
que escribe con la escritura
serena de las nubes


o rápidamente en el cielo
como con golondrinas
en trazos que desaparecen
escribo como el viento
que escribe en el agua
estilizada y monótonamente

...

o dando vueltas como con flores
en círculos y mechones
con puntos e hilos

...

escribo como la primavera
temprana que escribe
el alfabeto común
de anémonas, de hayas
de violetas y de acederillas


escribo como el verano
infantil como el trueno
sobre las cúpulas de la linde del bosque
como blanco oro cuando maduran
el relámpago y el campo de trigo


escribo como un otoño
marcado por la muerte escribo
como esperanzas inquietas
como tormentas de luz
atravesando recuerdos brumosos


escribo como el invierno
escribo como la nieve
y el hielo y el frío
y la oscuridad y la muerte
escriben


escribo como el corazón
que late escribo
el silencio del esqueleto
y de las uñas y de los dientes
del pelo y del cráneo

...

––Inger Christensen