Retrato del artista adolescente, James Joyce (Orbis)

Después del universo, ¿qué había? Nada. Pero, ¿es que había algo alrededor del universo para señalar dónde se terminaba, antes de que la nada comenzase? No podía haber una muralla. Pero podría hacer allí una línea muy delgada, muy delgada, alrededor de todas las cosas. Era algo inmenso el pensar en todas las cosas y en todos los sitios.

(...)

Volvió otra vez a pensar en Mercedes, y mientras cavilaba pensando en ella, una extraña inquietud se le deslizaba dentro del alma. A veces se apoderaba de él una fiebre que le llevaba a vagar de noche, solo, por la tranquila avenida. La paz de los jardines y las luces acogedoras de las ventanas derramaban una sedante caricia en su corazón agitado.