El dedo en la boca, Fleur Jaeggy (Alpha Decay)

Muchas veces cuando sigo el vuelo de las gaviotas me gustaría volar, adoro el cielo, contemplo las nubes y no me gustan nada las extravagancias. Hace poco escuchaba a una niña diez años menor que yo contar sus sueños, sobre gallinas y metamorfosis. No es que los sueños de los demás me intriguen especialmente, pero puedo quedarme perpleja ante la majestuosidad de ciertos sueños que nunca he soñado. En cuanto Armance me daba las buenas noches, yo esperaba a que se durmiera para saber qué podía sucederle, entro en su habitación y me quedo allí mirando, de vez en cuando mueve los labios o se remueve, me pongo a canturrear y me parece absurdo ver a una persona dormir y a otra allí de pie.

(...)

- Hablo por hablar.
- Tú hablas sólo para hacer.
- Pero hacer es una manera de decir.